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COMENTARIO EN CLAVE SOCIOLÓGICA DEL CASO RUBIALES

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COMENTARIO EN CLAVE SOCIOLÓGICA DEL CASO RUBIALES

  El escrito presentado propone un estudio sobre el caso de Rubiales y Jennifer Hermoso, basándonos en los conceptos sociológicos estudiados en el primer módulo de Introducción a la sociología, como la socialización, el género, las instituciones, la determinación biológica y su contra respuesta, la teoría de George Herbert Mead sobre la acción social.  El objetivo es explicar el origen del comportamiento de los implicados en el caso.  Para ello, con el desarrollo del trabajo, se busca dar explicaciones sobre…
  El escrito presentado propone un estudio sobre el caso de Rubiales y Jennifer Hermoso, basándonos en los conceptos…

 

El escrito presentado propone un estudio sobre el caso de Rubiales y Jennifer Hermoso, basándonos en los conceptos sociológicos estudiados en el primer módulo de Introducción a la sociología, como la socialización, el género, las instituciones, la determinación biológica y su contra respuesta, la teoría de George Herbert Mead sobre la acción social. 

El objetivo es explicar el origen del comportamiento de los implicados en el caso. 

Para ello, con el desarrollo del trabajo, se busca dar explicaciones sobre los conceptos basados en mi entendimiento y ayudar a ofrecer una visión amplia al lector sobre el caso. Este desarrollo irá guiado por una serie de preguntas que darán un cierto orden y estructura al trabajo y, explicaré a continuación: ¿por qué se siguen produciendo agresiones machistas?; ¿en qué se basa la justificación del machismo con la biología?; ¿qué influencia tiene la socialización con la conformación de roles de género?; ¿cómo explicar el machismo en base a la teoría de Mead?; ¿qué influencia tiene la prensa en la opinión de la población? 

Con la publicación de este trabajo en mi Folio, busco ofrecer un material divulgativo a aquellas personas que quizás no están formadas en el tema, más allá de presentarlo para mantener mi evaluación continua, esta es la relevancia que puede tener en el contexto académico.

Para estructurar este texto me he guiado basándose en las respuestas que he dado a las preguntas de investigación (en el mismo orden, que está especificado antes) excluyendo la introducción, que estáis leyendo ahora, y la conclusión, que veréis al final.

 

La polémica generada por el caso Rubiales ha hecho levantar muchas voces que han resultado en un conglomerado de opiniones y de disputas sobre la moralidad de un individuo o de la víctima, esto hace pensar que tras esta problemática hay un bagaje y una historia que incita a esta reactividad por parte de los espectadores. Desde hace tiempo, en la batalla constante por la búsqueda y establecimiento de la normalidad, se ha luchado por la reivindicación de la mujer en cualquier ámbito, especialmente en aquellos sectores que siempre han sido masculinizados, como en este caso el fútbol, y se ha combatido con un intento de control por parte de los medios y como consecuencia de sus seguidores. 

Este control social manifestado en titulares ofensivos y opiniones de Twitter ha dado pie a la reflexión sobre este problema existente desde siempre esto, se puede traducir en un intento de opresión por parte de la mayoría culpa de la reivindicación de los colectivos minoritarios, esta visión más contextualizada del problema, teniendo en cuenta que es una problemática repetida y alargada en lo que será el tiempo, sin saber a ciencia cierta si tendrá una caducidad, afirma que no es solo un problema social más allá y con el uso de conceptos sociológicos podemos observar que afecta al sistema, como menciona Peter I. Berger (1971, pg. 58), “El problema sociológico fundamental no es el crimen, sino la ley; ”. 

Esta visión a veces es un tanto desesperanzadora, pensar que el machismo y sus frutos son problemas estructurales es un tanto descorazonador, en parte, evoca las responsabilidades de la resolución en las generaciones venideras. A día de hoy se siguen produciendo agresiones machistas porque a medida que aumenta la visibilidad de casos de agresiones como ahora el de Jennifer Hermoso y Luis Rubiales, también lo hacen los mensajes de odio y a consecuencia la reacción física o verbal de estos, una posible respuesta al miedo a la resocialización al que se tendrían que ver parte del sector que ejerce esta violencia, pero es difícil teniendo en cuenta que una parte de la población apoya estos comportamientos y también tienen una pequeña voz. 

También si tuviese que dar una respuesta-tipo mencionaba que a mayor visibilidad más víctima tienen el valor de denunciar estas agresiones a las que son sometidas y por eso cada vez aumenta el número de estas, al ser un problema sociológico ha estado presente desde prácticamente siempre, ya que influye la educación que hemos recibido, la cuestión viene en que antes no había medios ni capacidad ni voluntad en querer denunciar estos casos. 

 

La biología, según la RAE, es la “Ciencia que trata de los seres vivos considerando su estructura, funcionamiento, evolución, distribución y relaciones” pero es para otros, un medio/excusa con el que defenderse, en estos caso para justificar sus comportamientos machistas y atacar con estos mismos, esto no es exclusivo para este caso, la biología también se utiliza para atacar al colectivo trans y en general al colectivo LGBT. 

En el caso de Rubiales y en muchos otros, por miedo a afrontar una realidad se hace uso de frases como fue ´“”fruto de la euforia“”, “tenía las hormonas revolucionadas”, “no me puedo controlar” y un largo repertorio, que podría incluir en un anexo si no me produjera cierto pavor, tratando de excusar una práctica hiriente con estudios inventados de una ciencia o su comparación con comportamientos que tienen animales sin una conciencia como la nuestra. 

Esta excusa es explicada en el video Dibujando el género bajo el concepto determinación biológica y es uno de los motivos por el que encontramos una diferenciación tan marcada en las diferentes esferas que instituyen la vida, por eso estos trabajos que implican un esfuerzo físico mayor son atribuidos al hombre, ya que según esta determinación la fuerza que tienen les obliga a tener que manifestar y, por otro lado, la mujer está relegada a una esfera reproductiva y de los cuidados por su capacidad de gestar. Motivo quizás por el que los deportes femeninos son vistos como un hobby de ellas, cuesta ver que una niña diga que quiere ser dedicarse a ello profesionalmente, en general cuesta ver otras vocaciones que no sean las relacionadas con el cuidado de otros, esto se ha desarrollado principalmente en las primeras fases de la socialización que explicaré más adelante. 

 

A esta esfera reproductiva se le adjunta una sumisión y una falsa dependencia hacia el rol masculino, provocando la falta de seriedad en las denuncias y una omisión en la voz que se le da en los entornos públicos, es por eso que no hemos oído hablar mucho a Jenni Hermoso en este caso y por eso que no oímos a muchas otras, incluso llegando a oír más voces de hombres a favor del lado de la víctima que a ellas mismas. También se refleja en la jerarquización de muchas organizaciones viendo a altos cargos hombres, aunque en parte, no es del todo cierto el patriarcado se defiende de una inclusión forzada, mostrando a mujeres problemáticas en altos cargos como unas marionetas de otros, que luego también serán ridiculizadas y la excusa de muchos y muchas para justificar que no pueden asumir estos cargos, como es ahora en muchos partidos de la ultraderecha.

Otra explicación y forma de ver estas justificaciones es en base a la teoría de Mead que rechaza esta determinación biológica bajo la que se escudan muchas personas y define dos partes que componen a cada individuo el I y el Me, por un lado el I  es el comportamiento más primitivo en el individuo que se ha podido desarrollar en nuestras primeras etapas de la vida y por otro el  Me  es aquel comportamiento aprendido en base a las interacciones sociales, así me gusta entenderlo a mi de una manera más para “dummies”. 

 

Usando esta teoría como medio para entenderlo me hallo con dos posibles caminos para explicar este machismo:

  • Existe una barrera importante entre el I y el Me, no habiendo ninguna contraposición que limite esos comportamientos más infantiles y primarios que pueden estar aprendidos en las primeras etapas de la vida, sabiendo que a día de hoy hay más conciencia sobre el feminismo de la que muchos hacen caso omiso y siguen guiándose por esos comportamientos. Por lo que en estos individuos están definidos por esta parte suya, el I. Esta opción es complicada de aplicar, es raro que todos aquellos individuos que performan estos comportamientos tengan esta barrera, es un acercamiento a la determinación biológica de la que hablaba anteriormente, pero igual resta en mi pensamiento como una explicación posible.
  • Estas dos partes del individuo I y Me, se encuentran más difusas y tergiversadas de lo que ya lo pueden estar, en gran parte de las etapas de la vida han visto frecuentemente estos comportamientos que han interiorizado y reproducido, por lo que no tanto los valores del I  son manifestados por ese Me sin muchas restricciones, explicando esta asimilación de los comportamientos culpa de la socialización recibida por los individuos.

 

Para entender la adquisición de estos comportamientos, es importante saber cuales son los procesos de socialización a los que los humanos nos vemos envueltos a lo largo de nuestra vida. Esta socialización es aquel proceso en el que los humanos interiorizamos una série de elementos a través de las interacciones sociales con la finalidad de poder adaptarnos, es aquello que ha tenido que vivir Rubiales que le ha llevado a dar un beso sin consentimiento a una de sus jugadoras, y a que Jennifer Hermoso se haya mantenido en un largo silencio desde lo sucedido. No sé a ciencia cierta que ha ocurrido durante el proceso de socialización que han tenido que vivir ambos, pero si se ciertos aspectos que la sociedad española hemos tenido que compartir a lo largo de diferentes épocas. Desde que una criatura es un embrión ya bifurca el camino, el género masculino y el femen ino y como consecuencia una serie de aspectos que definen cada uno en un futuro, es verdad que estos van variando, no se espera lo mismo de una mujer hace 60 años que ahora, pero sí que sigue habiendo cierto deje en esto. Con pequeños gestos como ahora el entretenimiento que deben seguir ambos, la mujer, como hablaba antes, tiene que entretenerse ejerciendo labores de madre, esta representación de roles de las que no habla Mead para llegar a ser seres sociales, y los hombres harán labores de padre, de sustentar una familia o liderar un grupo y, aunque pensemos que no, ya va labrando el camino que muchas seguirán y mecanismos de defensa que tomarán. 

Esto ya es desde la primera socialización, que comporta aquellas etapas de los primeros años hasta que se es un infante, luego al pasar a la siguiente se adentrará en un mundo más peligroso donde otros agentes de socialización entrará, en especial recalco la escuela, esa jauría de opiniones y de normas sociales absurdas, aquí se puede reafirmar aquella socialización primaria o por otro lado crear un conflicto, cabe recalcar que la socialización primaria es aquella que más nos afecta y más forja lo que serían los cimientos de nuestra personalidad. Durante esta fase futbolistas como ahora a lo mejor Jenni Hermoso, pudieron darse un golpe de realidad y encontrarse unos obstáculos a la hora de querer perseguir su afición de jugar al fútbol ejercido sobretodo por otros adultos, con una historia diferente y otras formas de verla, ahí es importante la primera fase y es en ella y en muchas pudieron asimilar que son completamente capaces y no pueden influenciarse por otras voces. Pero también ha podido ser culpa de estas fases la razón por las que muchas no se han atrevido a denunciar o han preferido dar voz a agentes masculinos que han reforzado ese machismo.

Lo que está claro es que el patriarcado estaba, está y estará vigente en nosotras pero es también responsabilidad nuestra dejar que ese Me, del que Mead hablaba, acercarse a otras realidades y tener una visión más amplia y ejercer de unos buenos peones de la socialización en las generaciones venideras y las ya existentes.

 

El desarrollo de los individuos, durante los últimos siglos va ligado a otro agente socializador, el periodismo, un fenómeno social que repercute en todas las esferas, donde el rol del periodista influye directa e indirectamente en la opinión de los individuos y por lo tanto en la socialización de estos. Este rol se ha ido especializando y en los años más recientes se ha ido acercando más aún a la población usando por ello un lenguaje más coloquial y en algunos casos vulgar, esto da más derecho a que el pueblo se anime más a poder dar su opinión dando como resultado un conglomerado de opiniones en nuestro día a día. Olvidándonos de que estos periodistas tienen su propia opinión y en sus escritos a veces hay aún marcas de estos, no podemos dar tanta veracidad a una noticia dada por un único periódico o espacio divulgativo, y eso es un error que cometemos, el no contrastar esta opinión, fomentando la rivalidad y el que hayamos visto desde el suceso del caso tanta dualidad de opiniones, sin ver ninguna opinión dentro de la escala de grises que puede haber. 

 

Dicho y escrito esto, habiendo podido ofrecer una visión más desde una tercera persona y con una perspectiva más neutra, puedo ver que una situación en la que dos personas tienen algún tipo de interacción social puede ser razonado desde múltiples aspectos que han provocado que cada persona haya tenido la reacción que ha podido tener. Entre estos podemos ver, las diferentes y a la vez semejantes realidades a las que cada individuo se ha visto expuesto y como estas difieren en base a “características” propias del individuo como ahora el sexo, identidad de género, etnia, etcétera; sumándole a esto la determinación biológica a la que se referencia varias veces, el periodismo, el machismo tan interiorizado en el que gran parte de los agentes socializadores han sido víctimas en mayor o menor medida.

Por lo tanto podemos ver como el machismo esta dentro de todos los aspectos de nuestra vida, en especial de aquella socialización primaria, pero también existen otros muchos que nos han ayudado a concebir que la sumisión no es el camino al que una identidad o un sexo ha de llevarte por el simple hecho de que sea inherente en ti.

Hacer un análisis sociológico, quizás no te lleve a una respuesta ni a descubrir que es malo y que es bueno, pero si a tener una mayor comprensión de ciertos acontecimientos y en parte a autodescubrirse.

 

BIBLIOGRAFIA

 

Estruch, Joan. (2019) La perspectiva sociológica. En: Cardús, Salvador y Fernández, Esther (Coords) Sociología. Barcelona: UOC.

Fernández, Esther. (2019) «La sociedad (I). El proceso de socialización». En: Cardús, Salvador y Fernández, Esther (Coords) Sociología. Barcelona: UOC.

Núñez, Francesc (2019) «La sociedad (II). El proceso de institucionalización». En: Cardús, Salvador y Fernández, Esther (Coords) Sociología. Barcelona: UOC.

Rovira, Marta (2016). «El proceso de socialización» [vídeo en línea]. Barcelona: UOC.

Martínez, Roger; Mansilla, Jose (2022). «Normalidad, desviación y poder» [audiovisual]. Barcelona: UOC.

Coll-Planas, Gerard; Vidal, Maria (2016). Dibuixant el gènere [audiovisual].

Nach, Mr. (2002) “Understanding The Self: George Herbert Mead, The Social Self” [audiovisual]

Cesar, Gabriel. (2022) Identidades de género trans y cambios sociales: Desde la perspectiva de George H. Mead. Universidad de Buenos Aires.

Moreno, Pastora. (1998) Fundamentos de lenguaje de los mass-medio. Universidad de Sevilla.

 

Nina Pavón

Introducción a la sociologia

11/11/2023

Debate0en COMENTARIO EN CLAVE SOCIOLÓGICA DEL CASO RUBIALES

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Ensayo sociológico sobre «el caso Rubiales» desde una perspectiva de género

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Ensayo sociológico sobre «el caso Rubiales» desde una perspectiva de género

  Los cambios en nuestra sociedad están siendo lentos, pero parece que son imparables o eso al menos quiero creer. Hace tan sólo unos pocos años nadie hubiera pensado que la destitución de un presidente de la RFEF como Luis Rubiales hubiera sido posible, y mucho menos por el motivo que lo ha sido, un comportamiento machista. El gran logro ha sido del conjunto de la sociedad, presión en las redes sociales, en los mass media, en tertulias, pero sobre…
  Los cambios en nuestra sociedad están siendo lentos, pero parece que son imparables o eso al menos quiero…

 

Los cambios en nuestra sociedad están siendo lentos, pero parece que son imparables o eso al menos quiero creer. Hace tan sólo unos pocos años nadie hubiera pensado que la destitución de un presidente de la RFEF como Luis Rubiales hubiera sido posible, y mucho menos por el motivo que lo ha sido, un comportamiento machista.

El gran logro ha sido del conjunto de la sociedad, presión en las redes sociales, en los mass media, en tertulias, pero sobre todo en la calle, lo que hizo que todos participáramos en este debate, que fue noticia desde el mismo día que se produjo y tres meses después sigue dando que hablar, tras la inhabilitación de la FIFA durante tres años al directivo español.

En los últimos años, y más concretamente desde 2017 con la aparición del movimiento Metoo#, se puso de relieve un problema estructural de las sociedades, el machismo, que la RAE define como:

  1. m. Actitud de prepotencia de los varones respecto de las mujeres.
  2. m. Forma de discriminación sexista caracterizada por la prevalencia del varón.

Como seres sociales que somos, construimos sociedades, y las construimos desde la interacción como individuos, y para que estas sociedades funcionen se establecen unas reglas, unas normas de convivencia para que cada uno de los individuos sepa como debe relacionarse con los demás.

El machismo es una lacra, es una enfermedad de nuestras sociedades, cuya vía de transmisión es la propia sociedad que, a través de sus instituciones, organismos, burocracia y otros elementos de control vigila que estas normas se cumplan. Estas normas que rigen nuestra sociedad relegan a más de la mitad de la población a un rol secundario e impide que las sociedades avancen y se vuelvan más igualitarias.

Todos somos testigos de estas conductas, pero no todos las apreciamos de la misma manera. ¿Cuál es la razón? ¿Porque motivo, parte de la sociedad ve estas conductas machistas y otra no? ¿Cómo la sociedad, que no es algo abstracto, sino que somos nosotros como individuos, es capaz de moldear nuestro comportamiento desde el momento que entramos a formar parte de ella? ¿nos cuestionamos alguna vez, porque pensamos o actuamos de determinada manera? ¿podemos siquiera imaginar que la persona que somos, no somos nosotros mismos, sino que en realidad somos, lo que han hecho de nosotros? ¿tenemos realmente libre albedrío?

El contexto social en el que nos desarrollemos como personas, nos definirá y marcará en nuestras relaciones sociales ¿Podemos cambiar este contexto social?

El fútbol y su entorno son machistas, no es una apreciación personal, es un hecho constatable, y se pudo apreciar en como trataron la agresión los diferentes medios que se dedican al deporte rey en España.

El intento de “desnormalización” de determinades agresiones machistas, no va a ser una tarea fácil. Hace falta mucha educación feminista para poder erradicar una “aculturación” que nos viene dada desde que nacemos, la cual interiorizamos y asumimos como “normal”, representando los “roles” establecidos en ella.

Esta dialéctica social, se traduce en que nuestros comportamientos construyen la sociedad, y esa sociedad que hemos construido se transmite por la interiorización que hacemos de ella.  Y así es como surgen las instituciones, que Peter L. Berger describe como: un patrón de comportamiento, que la sociedad nos impone sobre las conductas de los individuos, además añade: “Las instituciones proporcionan maneras de actuar por medio de las cuales la conducta es modelada y obligada a marchar la conducta humana, en canales que la sociedad considera los más convenientes. Y este truco se lleva a cabo haciendo que estos canales le parezcan al individuo los únicos posibles.”

Se establecen unas reglas de “normalización” de las conductas, en función de los roles designados para cada individuo.

Con estos antecedentes, vamos a ubicarnos en el caso concreto que nos ocupa.

La RFEF es una institución, nadie puede cuestionar este hecho, reúne todas las características básicas:

1.- Externalidad, ajeno al individuo, existe fuera de nosotros y continuará haciéndolo cuando ya no estemos. Lleva establecida en la sociedad varias generaciones.

2.- Objetividad, es experimentado como una “cosa”, objetiva y real, puesto que todo el mundo piensa que esta y estará con independencia que la gente sea consciente o no de ello.

3.- Coerción, tienen poder de presión y represión. Inhabilitación de jugadores, cierre de campos, control sobre su personal separando a los que no se ajustan a las normas.

4.- Historicidad, es histórica. Fundada en 1913.

5.- Autoridad moral, derecho de la legitimidad de coaccionar a quienes se desvían y reprimirlos desde un punto de vista moral. Su autoridad no se cuestiona.

La selección de fútbol femenina española se creó en 1971, y hasta a hace menos de 10 años el fútbol femenino no había tenido la relevancia que tiene hoy en día en nuestro país.

¿Qué ha sucedido para que esto haya cambiado? Bajo mi punto de vista se ha dado una desviación social. Un comportamiento, es decir un “rol” asignado per se a los hombres, como era el hecho de jugar al fútbol , que muchas mujeres han decidido que también quieren desempeñarlo.

¿Cómo se ha recorrido ese camino? Sencillo, esas niñas se educaron en igualdad, recibieron de su entorno más cercano apoyo para practicar un deporte, que, aunque no encajaba en la “normalidad social”, (porque no era un juego de niñas), les hicieron saber que si ellas querían ellas podían puesto que no había ningún motivo que lo impidiera.

La interiorización que hacemos del mundo que nos rodea, mediante la aculturación a través de nuestros otros significativos, durante nuestra socialización primaria, marcará y nos definira como seres sociales. Será en esta fase que se desarrolla durante nuestra infancia y adolescencia en la que se establecerán en nuestro subconsciente una serie valores y normas fundamentales para nuestro desarrollo como individuos.

La base para el funcionamiento de toda sociedad es la rutinización de la experiencia, es decir, crear una serie de pautas de comportamiento, “roles”, así como la aparición de unas expectativas en cuanto al comportamiento que adoptarán los demás que nos harán más fácil nuestro comportamiento social.

Por lo tanto, tenemos a nuestra selección femenina, en su socialización primaria, interiorizando su “rol” de jugadora de fútbol, con el apoyo de su entorno y en un ambiente seguro, todavía no demasiado permeable a los otros no significativos.

Este “rol” elegido por ellas, todavía no es decisivo, durante nuestra niñez y adolescencia todos soñamos con representar muchos roles. Ahora bien, en su socialización secundaria, durante la edad adulta, se darán cuenta de que el “rol”, por ellas asumido, no está dentro de la normativa imperante, “el fútbol es cosa de hombres” y se encontrarán que tienen que luchar contra la imposición del “rol de género”, que nos viene impuesto por el mero hecho de nacer con unos atributos sexuales definidos como masculinos o femeninos.

Este rol es uno de los pilares fundamentales de casi todas las sociedades, te define desde que naces, y condiciona los roles que podrás asumir en la sociedad, porque todos dependerán de este. Nuestra sociedad ha definido que comportamientos y normas deberá asumir cada uno de ellos. Este condicionamiento vendrá incluso definido por el lenguaje, la herramienta fundamental para el desarrollo de las sociedades, que asignará una serie de calificativos en función de tu sexo, femenino o masculino, que consolidaran la interiorización de tu rol.

Si te toco el masculino, estás de suerte, además de estar en “la esfera de la producción” lo que te permite acceder a un trabajo asalariado y reconocido, llevas incorporado una serie de privilegios, de los que tú, como hombre, no eres consciente puesto que creciste con ellos como algo connatural. Por contra lleva aparejado una serie de desventajas de las cuales no eres consciente puesto que las ignoras.

Nuestra selección femenina encasillada en este rol de género tendrá que hacer frente al control social, ese que ejercen las instituciones y otros organismos con poder, como garantes de las normas establecidas, para el “rol femenino” la reproducción y el cuidado, y de esta forma evitar las desviaciones.

Todas las instituciones utilizarán todas sus herramientas para evitar esa desviación social y lo harán inicialmente, mediante algo que aprendemos y asimilamos en nuestra socialización primaria, la vergüenza y la culpa. Se procederá a etiquetarlas de “marimachos”, lo que la RAE define como: “Mujer que en su corpulencia o acciones parece hombre.”, cuya pretensión no es otra que señalarte, que te has salido de tu rol femenino.

El control social es ejercido la mayor parte de las veces sin que seamos conscientes de ello, puesto que la interiorización que realizamos durante nuestra socialización primaria, sentir culpa y vergüenza o las dos, cuando nos desviamos de las normas ya nos impone unos límites a nuestras conductas. Pero otras veces es patente, para dejar sentir su poder de coerción.

En el caso de nuestra selección femenina, vendrá dado por el menosprecio como jugadoras de segunda, no equiparables a la selección masculina, por la diferencia de trato en el salario como jugadoras profesionales, (las jugadoras de 2ª división no tuvieron convenio hasta el año 2020), por la menor visibilizarían de sus partidos y sus triunfos, en resumen, una serie de medidas punitivas para hacerlas desistir de su empeño de seguir con representar el “rol” que no les ha sido asignado.

Debemos tener en cuenta que la coerción económica es muy poderosa, si ves que la profesión que has elegido no va a poder permitirte ganarte la vida, probablemente renunciarás a ella.

Pero nuestra selección femenina está consiguiendo que esta desviación se convierta en normalidad, ha logrando que miles de niñas quieran ser de mayores futbolistas, algo que hasta hace poco tiempo no encajaba en la lista de profesiones a las que pudieran aspirar las mujeres. Y con la lamentable escena de la que fueron testigos millones de personas ha conseguido desnormalizar un comportamiento machista que hasta ese día había sido tolerado y minimizado por la sociedad y sus instituciones.

La sociedad es algo en continua construcción, puesto que los individuos que las formamos realizamos un aprendizaje continuo de ellas y este conocimiento nos permite transformarlas para intentar hacerlas mejores.

Es una obligación de las sociedades avanzar y para ello debe realizar un análisis crítico de sus normas e instituciones y corregir los errores que se detectan. El machismo es un error de nuestra sociedad, hasta que no consigamos erradicarlo no podremos avanzar.

 

 

 

 

 

 

 

 

Bibliografía

La Perspectiva sociológica. Joan Estruch i Gibert. 2019

La sociedad (I). El proceso de socialización. Esther Fernández Mostaza. 2019

La sociedad (II). El proceso de institucionalización. Frances Núñez Mosteo. 2019

La construcción social de la realidad. Peter L. Berger (1971, pág.126)

RAE https://www.rae.es

https:// Wikipedia.org/wiki/Primera_Division_Femenina_De_España

 

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